Hace doce años entendí algo muy importante acerca de la
amistad. El cariño, afecto o amor que uno siente por sus
amigos, tiene poco o nada que ver con cuanto te pareces a
ellos, cuan de acuerdo estas con sus ideas políticas,
preferencias deportivas o su condición sexual; no está
limitado por lo bueno o malo de las experiencias
compartidas, ni por el relación familiar ni la cercanía o
lejanía de tipo social o económica.
Entendí que el verdadero amigo es al que quieres, incluso
cuando absolutamente todo, conspira en contra de la
relación. Cuando ante todo conflicto, diferencia de parecer
o pelea, uno no puede mas que responder: “Se que no
debería ser así, pero no puedo hacer nada, es mi amigo”
A tus amigos los quieres a pesar de todo, a pesar de uno
mismo e incluso, a pesar de ellos mismos.
Por eso el día de hoy me da mucho gusto hacer entre
amigos, este espectáculo que habla de la amistad. Pues
todo el equipo, desde los protagonistas, la producción y los
diseñadores somos mas que compañeros de trabajo.
Juntos hemos reído, discutido y a veces luchado
intensamente por nuestras respectivas posiciones en este
proceso. Y también hemos dicho, enfrentados ante un
terco obstáculo, o una insufrible característica personal de
alguno de nuestros cómplices: “no puedo hacer nada, lo
quiero, es... mi amigo”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada