lunes 29 de septiembre de 2008

Otro día, otro ensayo. Pasé la mañana en El Pueblo con los ensayos
de un evento gigante. Y ahora en la tarde de nuevo en Amadeus, donde
la actividad se ha vuelto febril. Por todos lados corre gente con
pelucas y vestuarios. El camerino que comparto con Nicolas y Leonardo
se está convirtiendo en el centro de divertimento del montaje, pero es
difícil no reirse de las pintas de de todos con las pelucas,
particularmente de gente como yo que no tiene pelo.